jueves, 12 de febrero de 2015
Toma mi mano, llévame donde quieras.
Yo simplemente me dejaré llevar, donde tu quieras, donde tu consideres oportuno, donde el viento nos lleve, hasta el fin del mundo ida y vuelta, si, pero de tu mano, para no perderme, para nunca más sentirme solo y abandonado.
Porque eres mejor que respirar profundo al sacar la cabeza de debajo de la manta, mejor que esa ducha después de una hora de deporte, mejor que ese vaso de leche caliente que te tomas al llegar a casa un día de lluvia, mejor que ese gol de nuestro equipo en la prórroga cuando todo estaba perdido, eres, básicamente, lo que te devuelve a la vida.
Porque cada día te quiero más y más. 57.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario