Esa persona, ese momento, esa cosa, que hace que digas "esta es la mía", y vayas a por todas.
Ese día a día de tu persona referente, su lucha constante, su mirar hacia delante sin miedo aún sabiendo que le va a costar, sabiendo que cada día es único y que hay que pasarlo dándolo todo de ti, aunque sea lo último que haces. Que quizás sea la persona menos indicada para animar a alguien, porque está peor que nadie, pero aún así, tiene los cojones de animarte y sacar lo mejor de ti, porque tiene la valentía de luchar contra lo suyo y ayudarte en lo tuyo.
Porque como él solo hay uno, y nadie ni nada, va a hacerle caer, porque va a luchar hasta el final, hasta que le sangren los pies de mantener la posición, hasta que se caiga del dolor y se vuelva a levantar, porque hay una cosa más importante que el orgullo, el dinero, el trabajo... La vida, y merece la pena luchar con uñas, dientes y todo lo que tengamos por ella. Hay que exprimirla hasta el final, y no podemos abandonar NUNCA.
"Te caerás mil y una vez, pero tu te levantarás mil y dos veces."
Mi referente. Mi ejemplo de lucha a seguir. Mi orgullo de padre.
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